FRUTO PROHIBIDO

Sé que de amor me lleno dulcemente
y en voz a borbotones me derramo,
desgarrando el silencio que resguarda,
la noche que los dos hicimos nuestra.

Para que ocultar nuestra verdad,
prefiero pregonar abriendo el alma,
que libé de tu cuerpo a puros besos
hasta extraer tu esencia enamorada.

Basta el amor cuando es sincero
para recrear en mi alma el paraíso,
y ver en ti a la dulce Eva sin pecado
que me sacia con el fruto prohibido.