Cansada, triste, callada estoy de ser mal utilizada,
nostálgica recuerdo ser cantada y bien hablada,
repudio ser pasquín, añoro el día en que era poesía
cuando el humano con su mano me hacía su alegría.

Mensajera soy de Dios Omnipotente,
sé que de amor me lleno dulcemente
y en voz a borbotones me derramo
cuando por el Universo en verso a Él le clamo.

Escritores y lectores suplican de mis dones sus favores,
mutan en flores sinrazones, oraciones, amores y dolores,
haciendo de los delirios lirios, cerezos de los besos y los rezos,
del Sol un girasol con sus galanes, de los panes tulipanes
que surgidos de la trilla, con olor a manzanilla,
desde una cuartilla liberan al hombre de su oscura pesadilla.