Susurros inmaculados se escurren por mi boca
cuando tus tibios y húmedos labios se rozan con los míos.
Indago con la punta de mis dedos añejos secretos ocultos bajo tu piel,
mientras tus manos estrenan en mi escote un collar de inéditas sensaciones.

Es como si se desvaneciera toda forma y se desintegrara todo contorno
cuando tu cálido aliento se desliza por mi cuerpo alborotando mis sentidos.
Sé que de amor me lleno dulcemente
y en voz a borbotones me derramo.

Siento desarticularse cada engranaje de mi corpórea existencia
y como hechizada te adoro y como poseída te maldigo,
pues al final he comprendido que todo ha sido el fugaz destello de un penoso desvarío,
yo ya no te pertenezco y tú nunca has sido mío.