De horizonte en horizonte ha avanzado
huérfano de naufragio, en una tierra sin jardín
donde solo puede sobrevivir un gallardo paladín
provisto de un corazón para las penas acorazado

No es tierra donde decir muy finamente:
sé que de amor me lleno dulcemente,
y en voz a borbotones me derramo
esto es lo que yo os exclamo.