y yo quien solo quería tener
un quiosco de jugo de caña de azúcar
al lado del camino,
algunas gallinas ponedoras a picotear
en la parte de atrás
y dos vacas,
tubiana y estrella,
babeando amables en el pasto,
entonces yo,
yo lo estaría cantando
pois sé que de amor me lleno dulcemente
y en voz a borbotones me derramo.