Callo… Sobre la curva de tus senos
posan mis pupilas enamoradas,
miradas febriles que, aunque calladas,
auguran más besos y desenfrenos.
Con esa intención de mudos estrenos,
sin mediar palabras, locuaz exclamo.
Y en la medida que de ti me inflamo
(haz de quimeras tiñendo la mente)
sé que de amor me lleno dulcemente
y en voz a borbotones me derramo.