Porque te hice de la nada,
de la sorpresa y el deseo
Amor sin aleteo de hada
Aún, con niebla de paseo
Regresó el alma encantada
Confundida del vasto cielo
Entre nubes enredada
A un cuerpo ya, sin miedo.
Solo el eco de un te quiero,
Ya no está a tu lado, sentada
Corazón perdido, sé sincero
Bata blanca estrangulada
Ceñida a tu propio quiebro
clama, ¡vivo o muero!