Enmudecen
mis palabras canas
si tus puntos suspensivos
rellenan mis arrugas
de amarillento papel.

Y, si acumulo versos
inertes bajo las uñas,
sufren de amnesia
mis metáforas yermas.

Porque te hice de la nada,
de la sorpresa y el deseo,
te volviste
noche de escarcha en piel
y soplaste mis cenizas.