Estiro mis brazos suavemente,
pretendo alcanzar tu mano
Y en ese intento caigo
por el sinuoso monumento de tu mirada…
Con admiración tus ojos miro,
en ese instante sé que de amor me lleno dulcemente,
y en voz a borbotones me derramo
en un cáliz de suspiros…
Expresarte quiero cada día mi entrega apasionada, mas cada vez te alejas sin musitar nada.