porque lo poco nos cuesta casi todo,
que no damos para mucho, tristemente,
sé que de amor me lleno dulcemente,
y en voz a borbotones me derramo

en privado. para no ser así un estorbo
y proteger lo público, francamente,
de mi historia lasciva con el presente,
de mis citas a escondidas con el futuro.

y porque de lo poco, se nos advierte,
debe sobrar por el bien de la esperanza,
para no echarle los perros de caza

y entre sus vísceras dar con la muerte,
yo me contengo y distraigo, desde casa,
para evitar o posponer su matanza.