Las burlas del pasado se convierten
en espinas clavadas en las entrañas
de aquellos que piensan siempre
y que siempre piensan por tres.

Me duele ver cómo te encuentras
en el miedo ajeno y sé que
la risa cruel de aquel viento necio
es la música que siempre te acompaña.

Mi único deseo es que llegue el silencio
de la noche y apague todos tus delirios.
Por eso, si te dijera en algún momento que
las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido,

¿sabrías ignorar aquello que te roba ser libre?