Bajo la escarcha de mis días contados
navega la ninfa solitaria de sutil mirada.
La que me cuenta sus íntimos secretos
con versos suaves con sabor a verdad
sé que de amor me lleno dulcemente
y en voz a borbotones me derramo.
Me susurra provocaciones intimas
dejando al descubierto mis deseos.
Nada me hace más mortal que sentir
sus finas manos encima de las mías
tecleando códigos ocultos en morse.
Mientras mis ganas de sentir
abren todos los poros de mi piel
ella hunde sus tersos pies en mi espalda.