Sin una fecha de inicio.
Sin certeza, pero con una fecha de caducidad,
Empezamos como locos un idilio.
Empezamos juntos el camino hacia el fin.

Una vez resuelta la sentencia ya conocida,
empezaste a morir un poco recordando.
Las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido

Una vez resuelta la sentencia
empecé a contar los días y las noches.
Tu imagen nunca pasó a ser algo más
que volutas de humo que se desvanecen.

Una sentencia que se dictó.
Una historia que se ahogó en el mar.