Las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido,
solo el tiempo será el que diga cuando
acabarán con todo sumergido.

Las cosas que se adueña la memoria
en el gozo se quedan indecisas
y las más tristes, firmes en la historia,
no las mueven los vientos ni las brisas.

Las cosas que se guardan en la mente
casi siempre el buril las difumina
y se quedan ancladas solamente
las que el dolor con saña determina.

Las cosas, esas cosas, son aquellas
que no son las mejores y más bellas.