Lentamente y sin reparo,
la vida va pasando
y dejando en nosotros de forma extraña,
su singular marca
de dolor o de gozo.

Conforme los años pasan y pesan,
las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido
y poco a poco se van hundiendo y perdiendo,
sin que te des cuenta a tiempo.

Y así pasan los años.
Y así olvidas las memorias.
Y así malgastas la vida,
sin percatarte de lo que pudo haber sido.