LOS SARGAZOS DEL OLVIDO

Aquel poema de amor te sigue hablando
de noches entre abrazos y gemidos.
Deshaces su añoranza con tu llanto,
meciendo al corazón entre suspiros.

Navegas, suavemente, hacia un ocaso
que apaga los colores vespertinos,
de tardes que ocuparon esos trazos
de pinceles con dos manos cogidos.

Las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido,
y, en breve, fondearán entre sargazos
de rumores de aquel tiempo perdido.