Sé que de amor me lleno dulcemente
Y en voz a borbotones me derramo
Pues te busco entre estrofas que declamo,
Pues de mi vida eres sol y eres fuente

De sueños de esperanza en su simiente.
Hasta hallarte caminé infausto tramo,
Recuerdos que no niego y encaramo
Al altar de mil besos en tu frente.

Junto a ecos de tibio atardecer
Seguiré bebiendo las mieles de esos
Labios que nutren nueva primavera

Y horizontes de plenitud, mujer,
Que con tierno amor inspiras los versos
Que, eternos, van floreciendo a tu vera.