Navegas en un mar de preguntas
perdida entre ecos del pasado.
Ya ni recuerdas su nombre,
tan solo vuestros dedos enlazados.

Las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido,
y poco a poco te invade
el miedo a perder lo vivido.

Un nuevo día da comienzo
y apenas logras rememorar el anterior.
Todos parecen iguales
desde que su barco naufragó.

¿Quién recordará tu nombre,
cuando se apague tu luz?