MIENTRAS LOS ÁRBOLES CRECEN

Mientras los árboles crecen,
los años pasan,
y escribo fechas,
nombres,
corazones…
tatuados sobre sus calladas y lívidas cortezas.
Quizás sea
porque las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido.
No quiero olvidar que tuve una historia
cuando algún día
la necesite.