Mujer de gran sonrisa,
sabes el paradero que mi mente divisa.

Mi vida pertenece a otra,
con guadaña y capa,
mi alma pertenece a otra,
con libro y capa,
mi cuerpo pertenece a uno,
con reloj y estaca.

Querida muchacha que no podré seguir amando,
que ahondas en un tiempo vivido,
las cosas que ahora sigues recordando,
flotan sobre las aguas del olvido.