Flotando seguimos eternamente
dentro de un mundo virtual
donde el sentir no es sensorial.

Sé que de amor me lleno dulcemente
en vivas llamas tus caricias reclamo
añoro el aliento y el calor de tu alma,
y en voz a borbotones me derramo,
preso en un salmo dentro una carama.

Sin un besar ni el latir, es vivir sin caminar,
es volar para existir flotando en una carreta;
con lotes de una ampolleta sin lugar a donde huir.

Es morir llegando en la Meta
sin plazoletas para escribir
es prohibir al bohemio ser un poeta