Las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido,
a la espera del naufragio,
bajo la amenaza constante
de ser devoradas por Escila
y el tiempo al fin siempre termina
por oxidar cualquier memoria,
por enterrar en la inexistencia
todo vestigio del pasado,
por eso acepto mi destino
de por ti ser olvidado
con el andar indetenible del calendario…
no me hago más ninguna tonta esperanza
y me rindo ante el ahogo de tu olvido.