Que por resistir no fuese su venganza,
Cuando de sus bocas se oyeron trece suspiros.
Que desde la Almudena hasta las ventas de Madrid,
Bajase huyendo un rio.
Remando sus verdades y quejidos.
Porque hay dolores que nunca debieron ser instintivos,
Las cosas que ahora sigues recordando flotan sobre las aguas del olvido.
Que ojalá nunca se apagaran sus voces por que el sol no les daba en la cara.
La camisa no era nueva.
Menos ayer fue bordada.
Y sí;
La muerte les halló con sus compañeras,
Pero en las escuadras no se volvió a vencer por que para muchos en España ya no volvió a amanecer.