Nunca mas viviremos otro otoño
ni hoyaremos las sendas conocidas,
las hojas no caerán para nosotros
mientras suena la lluvia de noviembre.
Los cuartetos de Schubert que escuchábamos,
el café recién hecho de la tarde
y todo lo demás se irán contigo.
Las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido.