Mis labios y mis manos se prodigan
en el largo trayecto de tu cuerpo
No hay recuerdo, goce, ni lamento
solo los cielos nuestra unión bendigan

“sé que de amor me lleno dulcemente,
y en voz a borbotones me derramo”
Sucumbo cuando aguarda el páramo,
realidad que ocupa nuestra mente

Tal vez esté envuelto en un anhelo,
mi piel que solo entiende de la tuya
y mis brazos que saben de tu abrazo

¿Por qué la vida se termina pronto?
¿Por qué la luna es vieja y el sol frio?
Anochece en huesos y en aliento