Porque las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido.
Porque la memoria, aun en su tozudez,
confunde lo anhelado con lo vacío.
Porque ya no sé si te tuve o no,
si fuiste mío y yo, tuya.
Porque todo se desvanece en el alma
como fuego ardiente que fuimos.
Porque no seremos más que el ayer,
presente y presente.
Todo lo demás quedó en el futuro.