La lengua señala al hormiguero
mientras las palabras chocan en la garganta
como hormigas que conocen el dolor
de una postura interminable.

Las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido.

Giran monstruosas sobre sí mismas
como un bailarín ambicioso
sobre la tierra que durante años se llenó
de hijos deformes.

Flotas boca arriba sobre el agua:
tú eres tu propia isla.