PREGUNTA Y RESPUESTA

Se hallaban sentados ambos maestros
ante sendas tazas de café
en su amada Navas del Marques,
y en un momento dado, José levanta la mirada
del liquido elemento y le espeta al amigo:

“Querido Camilo no sé si decírtelo
pero aunque te pese lo haré,
pues las cosas que ahora sigues recordando,
hace tiempo que flotan sobre las aguas del olvido”

Este, le mira pensativo y al instante contesta:
“Calla, Pepe, calla.
Que prefiero recordarlas aunque estén en el olvido,
que añorarlas ya antes de que hubieran nacido”