De amor está mi corazón colmado
cual estanque sonoro y verdecido.
Soy agua sosegada de un estero,
salada claridad, espejo blando,
que disfruta el quetzal de tu hermosura.
Un mar de grato amor mi orilla baña
olas hechas de besos y caricias,
aldabas que cual dicha presentida
golpean en la puerta del deseo.
La noche y su prodigio me reclaman.
Sé que de amor me lleno dulcemente
y en voz a borbotones me derramo.