Las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido,
todas ellas revueltas sin sentido,
todas ellas confusas y vagando.

Algunas ya pacientes esperando
desaparecer donde lo prohibido,
otras más anhelando lo vivido
sin saber como esto se fue, ni cuando.

Y no hay remedio, ni hay secreto hadado,
para resolver este enigma incierto
solo tener el corazón confiado

esperando un día llegar al puerto
donde contemplar en calma el pasado
y así perdonarse antes de estar muerto.