Las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido;
aquellas que te esforzaste en olvidar
asoman bajo brumas de silencio…
Después de mucho tiempo ausente
volví a añorar la expresión de tu rostro;
mas, de todos tus gestos, sólo volvió a mi mente,
del beso primero, el dulce sonrojo.
Lejos de esta ciudad cimentada en la prisa
emigraron, fugaces, tus pensamientos;
buscando su sustento en la salada brisa
de una remota tierra anclada en el océano.
Mis recuerdos solo alcanzaron a acariciar su estela;
incapaces, si quiera, de inventar tus respuestas.