Fui cual redoma
suspirando al viento,
dura por fuera, vacía por dentro.
Al conocer tu amor,
cual grifo inagotable,
mi alma se comenzó a saciar.
Sé que de amor me lleno dulcemente, y en voz a borbotones me derramo
sobre el papel, testigo de mis
sentimientos.
Hoy soy Río, soy Mar y también Océano.