Sé que de amor me lleno dulcemente
y en voz a borbotones me derramo
Sirena encallada
La marea descendió tan deprisa
que aún llevo tu foto colgada en mi cuello
en el relicario de mi corazón, perla en su ostra vive en mí

Fantasma imborrable nadaste ligero, me dejaste atrás
cuando la marea descendió tan deprisa
y la noche era día y mis escamas ardían deshidratadas

Morir insolada tal vez sea mi destino
pero antes de eso este amor me hará sucumbir

Cuando despierte con mis piernas intactas voy a correr
Huir tierra adentro lejos de tu oleaje venenoso