Me miras como aquel que mira a un desconocido
y te ríes, iluso, sin saber lo sucedido.
Tu mente naufraga y tu te ves perdido,
añorando lo que eras y que se ha desvanecido,
anclado en el pasado, renegando tu camino.
Es posible que recuerdes aunque luzcas confundido,
que las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido.