Remas entre resacas, obsesivo,
cabalgando en olas de impotencia,
y deliras en versos, tu sentencia,
que rimen amor. Más muerto que vivo,

pescas en ayeres de viejo divo
con redes de burbujas y elocuencia
por ella, que vomita indiferencia.
Navegas con pasión de tiovivo

sobre sus senos, islas de quijote…
«Las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido»

y es tu remar, locura, galeote,
a bordo de aguardientes, zozobrando,
ante un faro de amor, siempre extinguido.