Y después de tantas noches delirando
sin encontrar solución en el motivo,
las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido.

Y te sumerges en beso corroído
donde pocas alegrías has logrado.
La verdad que por mucho has anhelado
¡se ha ido, mi amor se ha ido!

Y aquellas visiones de un mundo idealizado
y el olvido que es tu agua y el recuerdo con que flotas
solo en temores de lo abyecto han terminado
¡y también se han ido, mi amor, se han ido!