A veces
las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido,
y piensas
que has renunciado al poso del dolor
hasta lograr ahogarlo.
Pero tus cosas van creciendo hasta e n s a n c h a r s e .
Y se dilatan
en la esponja sedienta
que se bebe
la memoria
p o c o a p o c o
en el Leteo
y que al final se llena de vacío.