Las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido.
Caronte las remueve navegando,
mas no halla vuelta atrás al recorrido.

Pudiera parecer que lo ya extinto
abraza con mesura nuestro pecho;
un engaño mortal que no es distinto
al aire transportándonos al lecho.

Irónico ser consumido por sombras
consumistas de una luz otrora andante.

Marchamos digiriendo nuestras sobras;
partimos como singular, sobrante.