Me miraste
y me quedé pegada a tu mirada.
Acercaste tu cuerpo al mío
y comprendí nuestra añoranza.

Sé que de amor me lleno dulcemente,
convirtiéndome en rio salvaje.
Desnudando mi mundo ante ti,
mis palabras, las deshaces.

Y en voz a borbotones me derramo,
recordando el verano que fuimos.
¡Quédate junto a mi lado, amor!
¿Dónde vas si no es conmigo?