Las cosas que ahora sigues recordando,
tesoros que perdieron su sentido,
son retos que al pasar han conseguido
que siempre al fin te fueses superando.
Mas terca nuestra vida sigue andando y,
trazando un camino retorcido,
nos lleva a un final desconocido
que no es el que estamos deseando.

Qué injusto es que el tiempo esté pasando
y lleve al alma a un fin temido
sufriendo, angustiada, ir menguando
la mente y el cuerpo decaído.
Las sombras de la vida van volando
y flotan sobre las aguas del olvido.