Cuando en el viento te envío mil «te amo»,
mi corazón devela lo que siente,
mis poemas, pensando en tí, declamo,
estás en mi pensamiento y mi mente.
Sé que de amor me lleno dulcemente
y en voz a borbotones me derramo.
Yo te doy mis caricias sin reclamo,
y en mis noches jamás estás ausente.
Vivimos este amor tan infrecuente,
que dormida tu nombre yo proclamo.
Sé que de amor me lleno dulcemente
y en voz a borbotones me derramo.