Si mis yemas fuesen una extensión de tus vértebras
si mi pecho junto a tu pecho fuese
un centro de gravedad en sí mismo
si vertieses tu lengua sobre mi ombligo diría
sé que de amor me lleno dulcemente,
y en voz a borbotones me derramo.
Mas tu piel parece de espinas al tacto
y entiendo
que no me quieres.