Tú que espantas mis demonios
y me desperté en la noche
que antes era bella
y ahora cruel y fría
y no te conocía.

Tú que solo con tu roce
me blindabas el alma.

Y me desperté en la noche
y me faltaron brazos para abrazarte
y quise protegerte y no podía.

Ahora soy sueño latente,
no me amas, yo te amo,
sé que de amor me lleno dulcemente,
y en voz a borbotones me derramo.