Construir vidas sobre ausencias,

repintar sonrisas sobre acero.

Rehacerme, remodelarme,

                    sin esperanza.

En ausencia de la palabra

                     todo es dolor 

       y melodía de sirenas.

No hay refugio en las voces inciertas.

En mis recuerdos busqué tu nombre

para sanar mi cuerpo del olvido 

Y ahí estás,

       entre mis miedos:

 ¡Qué fácil has venido

a mi voz, y en qué instante!