Desde que te conozco
sé que de amor me lleno dulcemente.
Retorcida tu ausencia, grito, lloro,
poseso, loco y demente.

Y en voz a borbotones me derramo.
Busco en mi lágrima tu mirada,
es tu compañía lo que reclamo.

Tengo el frío de estar solo,
mi soledad es alma abandonada,
mi deseo se hace permanente.