UN BESO EN LA CALLE
Antonio Díaz Tortajada

Qué fácil has venido a mi voz:
Allí, en mitad de la calle junto al bosque
encontré abandonado un beso sin nombre.
Sé que de amor me lleno dulcemente
y en voz a borbotones me derramo.
Quien sabe en qué instante si fue puesto
con dulzura en la mejilla o perdido por falso
o lanzado con prisa a un amor que se escapaba.
Era sin duda un beso sin labios
en el cabían todos los besos del mundo.