Desde mi boca
emerge tu cuerpo mudo despedazándose,
te desgranas, te dispersas, te esparces
a través de las regiones de la ausencia
sin que ningún dios lo note.
Las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido,
eres un silencio que casi es carne,
una sed que me bebe, una criatura que me crea,
eres la nada pero podrías serlo todo.

Yo en cambio
solo soy uno de tus fragmentos,
separado de si mismo para siempre.