Sé que de amor me lleno dulcemente.

Así que hoy y aquí,
yo te llamo.

Alabo tus miradas y caricias,
tu corazón y tu mente.

Y en voz a borbotones me derramo.

¿Me escuchas amor mío?
Grito desesperadamente.
¿Por qué te la llevaste?

¿Por qué,
antes de felices y para siempre?