De sabor tan suave y relajante.
Un amante cálido y burbujeante,
sé que de amor me lleno dulcemente
y en voz a borbotones me derramo.
Cada vez más lleno, cada vez más seco
vacio me quedo, y llega el silencio.
Te despido, mientras de tristeza me envuelvo.
Caigó, más no me levanto;
de tu lado me he separado,
nos volveremos a ver dentro de un año.
Lo anhelo, deseo y espero, tu sabor que aún recuerdo.
Este encuentro se hace más largo,
para algún día ya no encontrarnos.