Mielero soy y en mi canto me proclamo.
Mis notas el viento esparce fielmente.
Sé que de amor me lleno dulcemente
y en voz a borbotones me derramo.

Mi trino y melodía es mi reclamo
en medio de esta selva evanescente,
donde perdiendo estoy este ser consciente
por otra balada de amor que no amo.

Si mi eco muere en el bosque que habito,
no habrá versos para bardos cantores
ni mayo que sirva al amor ya escrito.

Por eso mi voz se desata en grito
y reclama sus cantos seductores,
pues volar sin amor es un delito.